sábado, 27 de agosto de 2011

La transformación más profunda (Parte 4)

Viene de la parte 3



El muchacho, esperaba en la puerta de la antigua casona. Lucía se acercó hasta pararse al otro lado y la abrió de par en par. De un modo inconsciente, intentaba demostrarle a Ian, que era bienvenido. Con una sonrisa en el rostro, le hizo una seña para que entrara. Rápidamente, cerró la puerta y dando media vuelta sobre sus talones, se dirigió hacía la cocina. El, sin preguntar nada, comenzó a caminar detrás de ella.
Cuando entraron en la cocina, Campbell se encontró con lo que le pareció una merienda inglesa, sacada de las antiguas revistas del siglo veinte. Ella se sentó en una de las dos sillas que había dispuesto a cada lado de la mesa, y comenzó a servir dos tazas de lo que para él, era Té Earl Gray en hebras. Ian tomó la taza y la acercó a su rostro, con la intensión de sentir el fuerte perfume de la infusión. Supo entonces que no estaba equivocado...

Durante un rato hablaron sobre los temas más variados; principalmente sobre el pasado de la familia Sefranti. El joven inglés intentaba por todos los medios descubrir algo, lo que pudiera, sobre el pasado de Lucía. Le resultaba asombroso aquel notable parecido. Aquella mujer con la que estaba charlando, era idéntica a la hermana de Vanina Sefranti. Muy pocas personas, hubieran podido reconocer a Lucía. Pero él había investigado a la familia Sefranti durante casi seis años, y había encontrado cosas que nadie había visto antes. Una de ellas, era una foto de Lucía, tomada el día en el que su sobrina Camila, se había recibido en la UBA.
Formaba parte de un álbum fotográfico, publicado por uno de sus compañeros de graduación. Se encontraba en Internet, en un sitio totalmente olvidado llamado Facebook. Esa "Red Social" -como según supo, eran denominados ese tipo de sitios-, ni siquiera aparecía en los buscadores. Pero increíblemente, y de un modo completamente inesperado, se topó con él. Le asombraba el hecho de que alguna vez, aquella "Red Social" había sido "habitada" por cientos de millones de personas en el mundo, y que no había sido la única…


Estaban sentados frente a frente, y lo cierto es que no podía olvidar aquella fotografía. Aquella Lucía, era idéntica a la que él había visto en la red. Se preguntaba como reaccionaría si finalmente, él decía en voz alta lo que hasta para él, era una locura. Los desvaríos de un investigador demasiado entusiasta. Sin embargo, ¿no era acaso su objetivo retomar una antigua investigación sobre el funcionamiento del llamado "gen de la inmortalidad"? Todo era posible, por más descabellado que pareciera…. 

Sumido como estaba en sus pensamientos, se levantó de repente de su silla y comenzó a caminar. Miró hacia todas partes y finalmente decidió que se lo iba a decir. Lucía lo observaba atentamente. Finalmente, luego de unos instantes que a ambos les parecieron eternos, habló...
- Alguna vez viste una foto de Lucía la hermana de Vanina.- ella lo miró extrañada. No era esa la pregunta que esperaba...
- Si por supuesto, después de todo, yo soy su descendiente.- creyó que con esa respuesta había zanjado el asunto, pero se equivocaba.
- Pues resulta que yo también.- lo dijo así como al pasar, esperando capturar de ese modo su atención. - La encontré en un sitio de Internet que alguna vez fue increíblemente popular. Su nombre es Facebook, y allí pude ver una foto de la graduación de Camila, en la que posaba junto a Vanina y su tía... El parecido es increíble.- 

Aquello último lo dijo con cierta intencionalidad en la voz. Ella que comprendió de inmediato la insinuación no dijo nada. Ian cambió entonces de tema; creía que su reacción había sido extraña, demasiado controlada. Cada vez estaba más convencido de aquello que al mismo tiempo, le parecía imposible...

La conversación siguió durante un rato, hasta que en cierto momento ella le pidió que la acompañara. Caminaron por un largo pasillo, hasta pararse delante de una puerta de acero inoxidable que brillaba endemoniadamente. Campbell veía su reflejo en esa puerta, al tiempo que su anfitriona introducía un código en un pequeño panel a un costado del marco. La puerta se abrió y pudo ver el interior de aquel lugar.
- Este es el laboratorio de Vanina. Eres la primera persona que ve este lugar en décadas.- Ian no daba crédito a lo que sus ojos veían: sobre una de las mesas había una pila de papeles pulcramente ordenados, y un soporte para tubos de ensayo como los que se usaban antes...
A principios del siglo veintidós, se logró desarrollar un proceso para digitalizar las muestras para su análisis. Desde entonces el tubo de ensayos y el porta objetos se convirtieron en piezas de museo. Todo en ese lugar parecía tan reluciente como nuevo. Costaba trabajo creer que había estado en desuso durante casi doscientos años. 
-¿Nunca habías entrado a este lugar?- Lucía aún se debatía entre decirle o no la verdad, pero ya había decidido lo que haría, incluso antes de llamarlo al hotel.
- Por supuesto: he entrado cientos de veces, pero eso fue en otra vida. Hace ya mucho tiempo... Décadas...- Ian Campbell estaba cada vez más sorprendido: lo que en un principio había sido una expresión de perplejidad, en pocos instantes se transformó en una de asombro; al escuchar de sus propios labios tamaña confesión. Le costaba trabajo procesar lo que ella estaba diciendo. La joven frente a él, le acababa de decir que no era tan joven como aparentaba. Más aún: Estaba diciéndole que era la misma Lucía, por cuya causa la doctora Sefranti había iniciado su revolucionaria investigación.

Pasaron unos instantes y el investigador inglés, seguía tan mudo como en un primer momento. Lucía aún esperaba que dijera algo, pero parecía que estaba demasiado anonadado. Caminó dos o tres pasos y tomó una pequeña caja, que se encontraba sobre uno de los mostradores laterales. Ian seguía mirando hacia todas partes e intentando decidir si había entendido bien; y finalmente habló.
- Eso quiere decir que tienes algo más de doscientos años de edad...- la miró fijamente a los ojos y esperó su respuesta- ¿entendí bien?- Ella se sentó entonces en una silla y le contestó.
- Entendiste perfectamente: Yo soy Lucía Sefranti; la hermana mayor de Vanina...- se detuvo un momento y abrió la caja que aún tenía en sus manos.- Y por si te lo preguntabas: Si, soy inmortal...-  


Continuara parte 5